La vida de la Comunidad transcurre dentro de los claustros del Monasterio, en el equilibrio del trabajo y la oración. Una pequeña hospedería le permite acoger al huésped que desea participar de la Liturgia y tener unos días de encuentro consigo mismo y con Dios en el silencio.
     
 

La oración litúrgica consagra el curso del día y de la noche a la alabanza del Señor, y la Eucaristía diaria es la cumbre de toda la vida del Monasterio.
     
 

El taller de ornamentos litúrgicos, el taller de arte sagrado y la edición de estampas y tarjetas de Navidad son la base del trabajo del que viven las monjas.

 

La belleza del lugar es transparencia de la Belleza de Dios que irradia PAZ.

En el Oficio Divino, en la "lectio" o en el trabajo, las monjas se unen a los "gozos y esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres", sus hermanos.

 

 
Sequentia
Veni, Sancte Spiritus